EL ARTE DE COMPARTIR

Compartir es la capacidad de dar lo que tenemos y de participar. Ambas son esenciales para la creación de vínculos sólidos. Uno de los objetivos que tiene educar a nuestros hijos en el "arte de compartir" está el de que adquieran el hábito de pensar en los demás y no sólo en uno mismo.

A los 2 años se presenta el 'cuasi compartir', es decir, cuando el bebé tiene un objeto y lo ofrece, pero no lo entrega. Esta situación es algo normal y es el primer paso que el infante da para compartir.

A los 3 años se da el juego paralelo, que es cuando el niño está alrededor de otros, pero ninguno comparte, cada uno tiene su juego.

Es a partir de los 4 años que los infantes empiezan a integrarse con otros en el juego. Sin embargo, hasta los 7 años se les torna muy difícil compartir. Pero no es que sean egoístas. Solo que a esta edad comprenden el verdadero significado de este valor…

¿Cómo fomentarlo? Haga que su hijo asuma su rol de compañero y amigo con responsabilidad. Si forma parte de un grupo, exíjale el cumplimiento de sus compromisos. Por ejemplo, muéstrele qué pasa cuando en un juego en equipo como el fútbol alguien no hace lo que se espera de él: ¿qué podrá hacer el mejor jugador del mundo si el portero no hace su trabajo?.

"Aunque esta galleta es de mis preferidas, quiero compartirla contigo", es una de las frases que debe comunicar a su hijo para que empiece a comprender el significado de compartir. El modelo a seguir es usted; por ende, debe ser el primero en promover este importante valor y hacerlo evidente en su familia.




Fecha publicación: 21 de septiembre de 2018
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